Estimado amigo,

Lo primero y único importante, ¡espero que estéis todos bien!

La cantidad de hechos relevantes que están ocurriendo en el mundo nos han llevado a una situación sanitaria muy grave y preocupante, pero gracias al esfuerzo titánico de los que están en primera línea, se está consiguiendo mitigar y reducir el impacto, aunque todavía no hemos vencido al virus.

Respecto a la situación económica mundial que es el aérea que me ocupa, tengo que decir, que a pesar del fuerte parón económico que vamos a tener este 2020 y seguramente en la primera parte del 2021 y donde como siempre las clases medias y más desfavorecidas son las que más van a sufrir, más pronto que tarde volverá a funcionar.

Muchos son los que están comparando esta situación con una película de ciencia ficción o una invasión alienígena, pero nada más allá de la cruda realidad. Lo que estamos viviendo es fruto de la avaricia y del consumo desenfrenado del ser humano. Ese ser que también habita en el maravilloso planeta Tierra. Hasta hace tan solo pocas semanas, todos seguíamos sumergidos en nuestro día a día y consumiendo como locos. Aprovecho para recordaros que algunos pocos ya parecía que estábamos seriamente preocupados por el cambio climático.

Hoy ese egoísmo tan grande en el cual vivimos, nos ha llevado a confinarnos en casa como lo más normal del mundo. Y con el único fin de salir sanos y salvos de esta pandemia tan brutal. Ergo que si conseguimos controlar la situación sanitaria, seguramente en unas semanas nos volverán a mandar al centro comercial a consumir sin criterio. Y no lo dudéis, allí estaremos todos obedeciendo y sin sacar nada positivo de esta situación que ya será parte de la historia.

Mi reflexión sobre los mercados financieros: como sabéis los mercados suelen anticipar lo que ocurre en la economía mundial, pero incorporan grandes dosis de miedo o euforia que acaban distorsionando los precios reales de las compañías. Por eso hoy, y con la información que tengo hasta la fecha, creo que el impacto económico será brutal, aunque el mercado ya ha descontado gran parte de esta recesión.

En términos estrictamente de seguridad, que para mí es lo más importante, y sin poder descartar que esta crisis se alargue, los mejores activos son las acciones de bolsa como Coca Cola, Nestlé, Danone, Mc Donalds,… que siempre estarán ahí y pagando suculentos dividendos.

Por otro lado, como siempre he defendido, existe un criterio básico de sentido común para comprar: caro o barato. Hoy el mercado ya no está tan caro. Quizás no está baratísimo, pero sinceramente comprar S&P500 a nivel de 2.200 me parece correcto. Seguramente bajará más pero eso servirá para comprar más todavía. Además, si se consolida este nivel, se confirmaría que estamos dejando atrás lo peor.

Y por último y fundamental, los planes de ayuda de los Estados, que son masivos. Estados Unidos está intentando aprobar hoy mismo un plan de más de 700.000 millones de dólares. Esto sí que son cantidades de otro planeta.

Por lo tanto, para los más pesimistas que sois muchos, no podemos descartar que el ser humano se ponga manos a la obra, que volvamos a una relativa normalidad y los mercados empiecen a recuperarse rápidamente.

Nuestra recomendación, siendo prudentes como siempre, es que con esa liquidez tan anhelada, creo que es momento de empezar a incrementar riesgos en las carteras comprando acciones de primer nivel a precios correctos.

Todo esto lo escribo desde la máxima ignorancia y sin conocimiento alguno, pero con el convencimiento de que el ser humano es capaz de lo peor pero también de lo más sublime.

Cuídate mucho. Un abrazo fuerte,

David